Nos abrigamos de la cabeza a los pies, estamos tan calientes
adentro de la casa que corremos peligro de comenzar a sudar, hay que salir
rápido; llegamos al auto y la puerta no se abre porque está congelada, después
de aplicar la“técnica” necesaria, podemos entrar; al motor le cuesta
arrancar pero, enciende; hay que desnevar el capó, el
techo, las ventanas y algunas veces picar el hilo que se queda en los
retrovisores. Esperado que la calefacción haga su trabajo, nos vamos en busca de
diversión a menos de - 15 grados.
La aventura comienza al manejar en las calles cubiertas de
una mezcla entre hielo, sal y nieve; nos comenzamos a maravillar con los
paisajes cubiertos de blanco; los coníferos, los únicos árboles que no
perdieron sus hojas en el otoño, parecen estar solos en la naturaleza pero, una
vez que nos adentramos en ella nos damos cuenta que hay muchos más seres,
resistentes a la falta de luz, el frío y las tormentas de nieve.
Y bueno, a dónde vamos, qué podemos hacer a esta temperatura.
Muchos preferirán quedarse en casa viendo tele, a 20 grados, bajo una acogedora
cobija y viendo el hermoso paisaje desde la ventana. Nosotros guardamos esto como "bajativo" para digerir toda la diversión que hemos consumido jugando al aire libre. Aquí 15 formas de gozar el invierno:
1. Caminar en el parque de tu localidad: te sorprenderás de las cosas con las que te puedes encontrar, lo bien que te sienta el aire y un poco de actividad física.
2. Raquetas de nieve: podrás llegar más lejos caminando, te permiten cruzar lagos congelados, subir montañas y superar los tantos centímetros de polvo blanco. Se siente como caminar en las nubes.
3. Pasear con tu perro: parecen disfrutar incluso más que nosotros.
4. Visitar un parque de toboganes de nieve: aquí la adrenalina aumenta, la sonrisa no se borrará de tu cara hasta unas horas después de dejar la localidad.
5. Moto de nieve: para los que gustan de los motores, esta actividad les permitirá gozar el invierno sin dejar sus "juguetes".
6. Deslizarse en un sin número de invenciones: "platos de taza", "alfombras mágicas" y diferentes formas de trineos hacen volar a grandes y chicos.
7. Escalada en hielo: con conocimientos y técnica hay quienes logran subir paredes cubiertas te hielo.
8. Esquí de fondo: diferentes a los esquís alpinos, con esta modalidad podemos transportarnos por algunos kilómetros en pistas hechas para esta actividad. No se requiere conocimiento previo.
9. Construir "hombres de nieve": no siempre es posible pues cuando hace mucho frío la nieve no se pega; pero, cuando hay un día que ha subido un poco la temperatura, sabemos que es tiempo de crear.
10. Visita esculturas de hielo: para quienes gustan de actividades más tranquilas y un poco de arte, estos lugares les darán lo que necesitan.
11. Snowboard y Esquí: sin duda las actividad más conocidas de invierno. Los amantes de estos deportes ruegan que nieve y mientras más, mejor.
12. Juegos clásicos: nunca ha sido tan divertido jugar a las escondidas, construir fuertes y hacer una guerra de bolas de nieve, o lanzarse en una montaña de nieve como si te lanzaras sobre una nube. Es no dejar de ser niño.
13. Trineo de perros: debe ser sin duda algo muy especial. Solo verles es impresionante.
14. Patinaje en hielo: se puede encontrar en los parque, sobre los lagos o en el patio de las casas. Muchas veces viene acompañado del tradicional Hockey.
15. Spa Nórdico: relajarse, pensar y renovarse, estos lugares son ideales para disfrutar con amigos o en pareja. Delicioso para después de cualquiera de las actividades anteriores.
Es hora de regresar a casa acompañados de los últimos rayos de sol que nos regalan un hermoso y temprano atardecer. Ansiosos de una ducha muy caliente, una sopa y comida casera. Ahora todo sabe mejor, se aprecia y se valora más la comodidad del hogar.





