Los celtas tenía una fiesta llamada Samhaim, que significa: fin de verano. Este día era
considerado el Año Nuevo celta y comenzaba con la estación obscura. La creencia
de entonces era que en este tiempo del año los seres de “otro mundo” venían a
visitarnos, y tanto espíritus buenos como malos estarían entre nosotros. Se
dice que la utilización de máscaras y disfraces de aspectos aterradores, se
usaban para espantar los malos espíritus.
Llegó la
época de los romanos, quienes ya tenían una fiesta parecida para el “fin de la
cosecha” y se mezcló con la de los celtas. Pasa el tiempo, la Iglesia Católica
consideraba que habían muchas fiestas paganas entonces, transfiere el “Día de
todos los Santos”, del 13 de mayo al 1 de noviembre, para reemplazar la fiesta
ya existente, por un día Católico y es cuando toma el nombre de “All Hallows
Eve” (Víspera de Todos los Santos).
La tradición
se difunde en Canadá y Estados Unidos con la llegada de los irlandeses quienes
entre otras cosas, implantaron la costumbre de tallar los jack-o'-lantern, que tiene origen en una leyenda llamada
“Jack el Tacaño”. El Halloween (contracción de All Hallows Eve) toma cada vez
más popularidad y con la llegada de la TV y el Cine, la tradición se
internacionaliza y hace que se mantenga hasta nuestros días.